Comprender la amenaza sísmica no consiste únicamente en localizar epicentros sobre un mapa. Para el diseño arquitectónico, el verdadero desafío comienza cuando esa información debe transformarse en criterios de implantación, análisis de sitio y decisiones estructurales.
En esta segunda parte de la entrevista con Gonzalo Fernández, del Centro Sismológico San Calixto, avanzamos desde la caracterización de la amenaza hacia los procesos que permiten comprender cómo se acumula y libera la deformación tectónica, qué información aporta la paleosismología y por qué las condiciones locales del terreno pueden modificar significativamente la respuesta ante un terremoto.
Fernández plantea además una cuestión particularmente relevante para arquitectos e ingenieros: la amenaza sísmica no puede reducirse, pero sí es posible intervenir sobre la exposición y la vulnerabilidad.
Esta distinción permite trasladar la discusión desde el fenómeno natural hacia aquello que sí puede ser objeto de planificación y diseño.
¿QUÉ PUEDE REDUCIRSE FRENTE A UN SISMO?
Pregunta:
Si la amenaza sísmica pertenece al comportamiento natural del territorio, ¿qué variables pueden realmente modificarse desde la planificación y el diseño?
Gonzalo Fernández:
“La amenaza no la vas a poder reducir, porque es el medio ambiente; lo que puedes reducir es la exposición y la vulnerabilidad”.
A partir de esta premisa, Fernández señala la utilidad del mapa probabilístico de amenaza sísmica para identificar las zonas donde las aceleraciones esperadas pueden alcanzar valores significativos.
El mapa permite establecer una primera relación entre localización y demanda sísmica, información que posteriormente debe ser incorporada al diseño sismorresistente correspondiente.
Para el arquitecto, esto significa que la localización del proyecto no debería analizarse únicamente desde variables urbanas, ambientales o funcionales.
La amenaza constituye otra condición del sitio.
Y puede modificar las decisiones de proyecto.
¿CÓMO SE INCORPORA LA AMENAZA AL PROYECTO?
Pregunta:
Si el mapa de amenaza ya proporciona información sobre las aceleraciones esperadas, ¿qué debería hacer el arquitecto con esa información?
Gonzalo Fernández:
El primer paso consiste en ubicar el proyecto dentro del mapa de zonificación sísmica y determinar las consideraciones correspondientes al sitio.
Fernández plantea además la necesidad de establecer una coordinación temprana entre arquitectos e ingenieros civiles. Utiliza como ejemplo el diseño de un edificio de gran altura: la condición sísmica del lugar debe formar parte de las decisiones antes de desarrollar completamente la solución arquitectónica y estructural.
Este planteamiento introduce una cuestión metodológica importante:
el análisis de sitio debería alimentar el proceso de diseño, no limitarse a describir el terreno.
Si el sitio presenta una determinada demanda sísmica, esa información debería relacionarse posteriormente con:
- configuración arquitectónica;
- sistema resistente;
- distribución de masas;
- rigidez;
- altura;
- regularidad;
- cimentación;
- y condiciones locales del suelo.
El análisis sísmico, por tanto, no debería aparecer como una comprobación independiente del proyecto.
Debería integrarse desde su concepción.
¿QUÉ OCURRE CUANDO LA ONDA LLEGA AL SUELO?
Pregunta:
¿La afectación de una ciudad depende únicamente de la ubicación del terremoto?
Gonzalo Fernández:
No necesariamente.
Fernández explica que un terremoto genera ondas elásticas que se propagan a través de la corteza terrestre. Cuando estas ondas alcanzan determinados tipos de suelo, las condiciones locales pueden modificar su respuesta.
Una ciudad construida sobre materiales blandos puede experimentar una amplificación del movimiento.
Este fenómeno se conoce como efecto de sitio.
El ejemplo utilizado durante la entrevista es particularmente conocido en ingeniería sísmica: el terremoto de 1985 que afectó a México tuvo su fuente fuera de Ciudad de México; sin embargo, las características geológicas de la ciudad, asentada sobre antiguos depósitos lacustres, contribuyeron a una respuesta sísmica significativamente mayor.
La lección es fundamental:
El comportamiento sísmico de un edificio no depende únicamente del terremoto; depende también de cómo el sitio modifica el movimiento que llega a la estructura.
Por eso, dos edificios sometidos al mismo terremoto regional pueden experimentar demandas diferentes.
¿QUÉ ES EL EFECTO DE SITIO?
El efecto de sitio describe la modificación de las características del movimiento sísmico debido a las condiciones geológicas y geotécnicas locales.
Desde la perspectiva del diseño, esto obliga a superar una interpretación demasiado simplificada:
“Existe una magnitud determinada y, por tanto, todos los edificios recibirán la misma demanda.”
No.
La señal sísmica que llega a una estructura está condicionada por el recorrido desde la fuente y por las características del medio atravesado.
El suelo puede modificar:
- amplitud;
- contenido frecuencial;
- duración;
- y características del movimiento.
Para el arquitecto, esto introduce una pregunta previa a la forma:
¿Sobre qué suelo estoy diseñando?
Y para el ingeniero:
¿Cómo se modifica la demanda sísmica de diseño en este sitio específico?
Ambas preguntas deberían formar parte de una misma lectura.
¿UN ENJAMBRE SÍSMICO SIGNIFICA QUE OCURRIRÁ UN TERREMOTO MAYOR?
Pregunta:
Cuando se observa un conjunto de sismos pequeños concentrados en una determinada zona, ¿puede interpretarse como una señal de que ocurrirá posteriormente un terremoto destructivo?
Gonzalo Fernández:
No necesariamente.
Fernández explica que pueden observarse enjambres, cúmulos o agrupaciones de sismos en diferentes regiones. Estos pueden indicar actividad dentro de un determinado sistema, pero no permiten establecer automáticamente que ocurrirá posteriormente un terremoto destructivo.
Puede existir actividad durante periodos prolongados sin que ocurra un evento de mayor magnitud.
Por ello, la microsismicidad constituye información relevante para la caracterización de la actividad sísmica, pero no debe convertirse automáticamente en una herramienta de predicción.
Esta distinción es esencial para evitar que la interpretación de los datos instrumentales produzca conclusiones que la evidencia no permite sostener.
¿CÓMO SE ACUMULA LA ENERGÍA SÍSMICA?
Pregunta:
¿Cómo debemos entender el proceso que ocurre antes, durante y después de un terremoto?
Gonzalo Fernández:
Fernández utiliza el concepto de ciclo sísmico para explicar el proceso.
Durante el periodo intersísmico, los bloques tectónicos acumulan deformación y esfuerzo.
Posteriormente se produce el periodo cosísmico, asociado a la ruptura y al desplazamiento relativo.
Después comienza el periodo postsísmico, durante el cual ocurre un proceso de relajación y reajuste.
El sistema vuelve entonces a acumular deformación, iniciando nuevamente el ciclo.
Este proceso es fundamental para comprender por qué la predicción exacta resulta tan compleja.
No conocemos con precisión suficiente:
- cuánto tiempo continuará acumulándose deformación;
- cuándo se producirá la ruptura;
- qué segmento se activará;
- qué magnitud tendrá el evento;
- ni cómo evolucionará posteriormente el proceso postsísmico.
Por ello, el ciclo sísmico está relacionado con el concepto de periodo de retorno, pero no debe interpretarse como un calendario determinista.
¿QUÉ APORTA LA PALEOSISMOLOGÍA?
Pregunta:
Si los periodos entre terremotos pueden ser tan extensos, ¿cómo podemos estudiar eventos que ocurrieron mucho antes del registro instrumental?
Gonzalo Fernández:
La herramienta fundamental es la paleosismología.
Fernández explica que esta disciplina estudia evidencias geológicas asociadas a rupturas anteriores, incluyendo materiales y deformaciones que permiten identificar eventos sísmicos pasados y establecer su antigüedad mediante técnicas de datación.
La paleosismología permite ampliar la escala temporal del análisis.
El registro instrumental proporciona información relativamente reciente.
La documentación histórica puede retroceder algunos siglos.
La paleosismología permite buscar evidencias mucho más antiguas.
Esta información es fundamental para comprender la recurrencia de determinadas estructuras tectónicas.
Sin embargo, Fernández señala una limitación importante en el contexto analizado: la disponibilidad de estudios paleosismológicos es reducida y su ejecución puede requerir investigaciones de campo complejas, incluyendo excavaciones y trincheras sobre estructuras de falla.
¿POR QUÉ EL USO DEL SUELO ES PARTE DEL PROBLEMA?
Pregunta:
Si la localización de una falla puede tener implicaciones para la planificación urbana, ¿por qué resulta tan difícil desarrollar estos estudios?
Gonzalo Fernández:
Uno de los principales obstáculos está relacionado con el uso del suelo y la propiedad privada.
Los estudios paleosismológicos pueden requerir excavaciones sobre terrenos ocupados o urbanizados. En ciudades altamente desarrolladas, acceder físicamente a determinados sectores puede ser extremadamente complejo.
Fernández señala que incluso cuando existe interés científico y la amenaza es reconocida como un asunto prioritario, las restricciones vinculadas al uso del suelo pueden limitar la investigación directa.
Esto genera una consecuencia relevante:
la falta de información no significa necesariamente ausencia de amenaza.
Puede significar simplemente que la evidencia necesaria todavía no ha podido ser obtenida.
¿QUÉ PASA CUANDO LA CIUDAD YA ESTÁ CONSTRUIDA?
Aquí aparece uno de los mayores desafíos para la arquitectura contemporánea.
Una ciudad puede desarrollarse sobre un territorio donde existen estructuras geológicas activas, mientras el conocimiento detallado de estas estructuras avanza más lentamente que la urbanización.
Cuando la ciudad ya está consolidada, estudiar una falla mediante excavaciones puede resultar mucho más difícil.
Por eso, el conocimiento de la amenaza debería incorporarse antes de que la ocupación urbana haga prácticamente imposible investigar el territorio.
La planificación urbana y el diseño arquitectónico no pueden sustituir a la investigación sismológica.
Pero sí pueden utilizarla.
¿LOS EDIFICIOS ALTOS SON EL PROBLEMA?
Pregunta:
En la entrevista se plantea una discusión sobre edificios de gran altura. ¿La altura, por sí sola, determina la vulnerabilidad?
Gonzalo Fernández:
La entrevista plantea una preocupación relacionada con el desarrollo de edificios de gran altura y la necesidad de considerar la amenaza sísmica en función de las condiciones específicas del territorio.
Fernández insiste además en la importancia de que los estudios de suelo y la información técnica disponible sean compartidos para mejorar el conocimiento colectivo.
Aquí es necesario hacer una precisión metodológica:
la entrevista no permite concluir que exista una altura universal a partir de la cual un edificio sea sísmicamente inadecuado.
La altura modifica las características dinámicas del edificio, pero la respuesta depende del sistema estructural, configuración, masa, rigidez, ductilidad, suelo, cimentación, demanda sísmica y criterios de diseño.
Por eso, reducir la discusión a:
“edificios altos = peligrosos”
sería técnicamente insuficiente.
La pregunta correcta es:
¿El sistema arquitectónico y estructural ha sido concebido para responder adecuadamente a la demanda sísmica correspondiente al sitio?
ANÁLISIS CRÍTICO: EL SITIO DEBE ENTRAR ANTES QUE LA FORMA
La segunda parte de esta entrevista deja una conclusión particularmente relevante para el diseño arquitectónico:
El análisis sísmico no debería comenzar con la estructura; debería comenzar con el sitio.
La secuencia lógica debería ser:
FUENTE SÍSMICA → AMENAZA → SITIO → MOVIMIENTO DEL TERRENO → ESTRUCTURA → RESPUESTA
Y existe una variable intermedia que puede modificar completamente esa cadena:
el suelo.
El terremoto ocurre en una fuente.
Las ondas se propagan.
El sitio modifica esas ondas.
La cimentación recibe el movimiento.
La estructura responde de acuerdo con su masa, rigidez, configuración y capacidad de deformación.
Por tanto, el edificio no experimenta simplemente “el terremoto”.
Experimenta una demanda sísmica condicionada por todo el sistema.
Esta lectura tiene una consecuencia directa para el arquitecto:
EL ANÁLISIS DE SITIO NO DEBERÍA SER UNA LÁMINA INFORMATIVA.
Debería ser una herramienta de decisión.
Si el sitio presenta determinadas condiciones de amenaza y suelo, esas condiciones deberían influir en la concepción del proyecto.
No significa que la arquitectura deba quedar subordinada a la ingeniería.
Significa que arquitectura e ingeniería deben comenzar con la misma lectura física del lugar.
Y existe una segunda conclusión todavía más importante.
La incertidumbre científica no puede utilizarse como argumento para posponer las decisiones.
Al contrario.
Cuando no conocemos exactamente cuándo ocurrirá un terremoto, el diseño debe trabajar con escenarios plausibles, probabilidades y criterios de robustez.
La arquitectura responsable no necesita conocer el día del terremoto.
Necesita comprender cómo podría responder el edificio cuando ese movimiento ocurra.
PARTE 2 DE 3
LO QUE EL SITIO LE DICE A LA ARQUITECTURA
Esta segunda entrega nos lleva desde la amenaza sísmica hacia el efecto de sitio, el ciclo sísmico y la caracterización del territorio.
En la tercera y última parte trasladaremos esa información directamente al edificio:
¿Cómo deberían traducirse estas variables en decisiones arquitectónicas y estructurales?
Analizaremos la relación entre configuración, masa, rigidez, regularidad, torsión, deriva, sistema resistente y comportamiento global, buscando responder una pregunta central:
¿Puede la arquitectura mejorar o empeorar la respuesta sísmica de una estructura?
FICHA TÉCNICA Y PERIODÍSTICA
Serie: Sismos, arquitectura y diseño sismorresistente
Entrega: PARTE 2 DE 3 — Amenaza sísmica, efecto de sitio y ciclo sísmico
Medio: TEC — Revista Artec
Formato: Entrevista técnica + análisis crítico
Entrevistado: Gonzalo Fernández
Institución: Centro Sismológico San Calixto
Enfoque: Sismología aplicada al análisis de sitio, arquitectura y diseño estructural.
Audiencia: Arquitectos, ingenieros, estudiantes, investigadores, profesionales de la construcción y público interesado.
PROPÓSITO
TEC — Revista Artec desarrolla esta serie con una finalidad técnica, periodística y didáctica: acercar conceptos de sismología e ingeniería al proceso de concepción arquitectónica.
La entrevista se presenta como fuente principal para las afirmaciones atribuidas a Gonzalo Fernández. Se ha realizado una edición lingüística de la transcripción para mejorar la claridad y eliminar expresiones propias del lenguaje oral, manteniendo el contenido y sentido de sus respuestas.
El objetivo no es generar alarma ni convertir escenarios probabilísticos en predicciones, sino comprender la amenaza, reconocer la incertidumbre y trasladar ese conocimiento hacia decisiones de diseño capaces de reducir exposición y vulnerabilidad.
SECUENCIA DE LA SERIE
01 — LA AMENAZA
Amenaza sísmica, probabilidad, escenarios y análisis de sitio.
02 — EL TERRITORIO
Efecto de sitio, ciclo sísmico, paleosismología y caracterización de la amenaza.
03 — EL EDIFICIO
Masa, rigidez, periodo, torsión, deriva, configuración arquitectónica y comportamiento estructural.
TEC · Revista Artec
Conocimiento técnico para comprender, diseñar y construir.








